Los propietarios pueden percibir negativamente el rendimiento de los directivos desde las siguientes tres perspectivas:

  1. Cuando se percibe que los directivos no invierten el esfuerzo suficiente
  2. Cuando los directivos emprenden acciones que les favorecen a ellos pero no a los propietarios.
  3. Cuando los directivos no asumen riesgo para incrementar el valor de la empresa.

fef-_-web-banner-335x280px-modificadoEstas son las conclusiones a las que ha llegado Todd Gormley, el profesor de finanzas en Wharton School of Business. En un documento de investigación titulado Playing It Safe? Managerial Preferences, Risk and Agency Conflicts,” Gormley y su colaborador David Matsa (Kellog School of Managment) se concentran en el tercer punto de vista. En una entrevista para Knowledge@Wharton habla sobre el por qué la aversión al riesgo entre los directivos supone un problema difícil de detectar. En el debate sobre las formas y mecanismos disponibles para incentivar el rendimiento de los directivos externos Gormley es de opinión que otorgándoles más propiedad a los directivos, se les incentiva a evitar riesgos.

Pero el grado del riesgo que uno asume en gran medida va ligado a la cantidad y sobre todo la calidad de información de la que dispone. Las empresas familiares longevas y exitosas lo saben e invierten tiempo y recursos para que la información fluya ente los directivos y los consejeros, independientemente de la pertenencia a la familia propietaria.

En las empresas familiares, los Consejos de Administración que cuentan con consejeros externos son percibidos como más comprometidos con las obligaciones y tareas del Consejo. Es la conclusión del estudio llevado a cabo por la Universidad de Bérgamo, basada en la muestra de 90 directivos de empresas familiares encuestados. Asimismo, los resultados obtenidos apuntan a que las compañías longevas y con directivos externos a la familia propietaria son percibidas como más capaces de usar el conocimiento y habilidades.

Contrastando estos datos cabe destacar que más del 70% de las empresas familiares no disponen de medidas concretas para la gestión de riesgo, asegura Family Enterprise Index 2015. A pesar de ello, la mayoría de las 159 empresas encuestadas reconoce que la gestión de riesgo representa la prioridad estratégica. Los datos del Index, elaborado en colaboración con Crystal & Company y Family Office Metrics, sugieren  que los ejecutivos de las empresas no están teniendo en cuenta el riesgo que su gestión y planificación suponen para la familia.

En este punto cabe tener en cuenta que el acceso a la información es uno de los principales requisitos para que los consejeros desempeñaran sus tareas con rigor y eficacia. Para ello han de estar formados e informados. Sin embargo, según los datos ofrecidos por la Cátedra de la Empresa Familiar del IESE en Europa, tan solo la mitad de los consejos de grandes empresas no cotizadas disponen de la información con más de una semana de tiempo para preparar sus reuniones (el 22% menos de tres días).

Uno de los propósitos del Foro de la Empresa Familiar es concienciar a las familias empresarias sobre la importancia que tiene disponer de un buen sistema de información que de forma profesionalizada mantenga operativos y funcionales los procesos y las estructuras de la empresa. Es la base de la institucionalización de la empresa familiar. Ser o no ser miembro de la familia empresaria debería quedarse en el segundo plano.